lunes, 7 de julio de 2008

Geraldine Rojas

Tal como se lo prometí en la entrada anterior, les presento a Geraldine Rojas.

A Geraldine, de 26 años, las mujeres la odiamos.
Y los hombres la aman, claro. Embobados, están, cuando la miran. Y con razón.

Geraldine es la bailarina que todas soñamos con ser. Está tan cómoda en un escenario levantando las gambas a la altura de la cabeza de su compañero como en una milonga bailando a tierra y con una elegancia insuperable. Y hablando de compañero, claro, el compañero de Geraldine fue Javier Rodríguez, y digo "fue" porque se separaron en la vida y en el baile hace unos años y fue la separación más catastrófica de la historia del tango (me parece a mí).

Geraldine Rojas es una verdadera milonguera: no aprendió tomando clases, sino observando a sus antecesores en las milongas del mítico barrio de Villa Urquiza, desde muy chiquita. Su madre, María del Carmen "La Turca", afamada milonguera, la llevaba con ella en los bailes nocturnos. La niña quería aprender a bailar, pero su madre sólo la autorizó a caminar por el borde de las pistas, durante dos años. ¡Dos años caminando! Así aprendió que lo más importante del tango, y lo más difícil también, es caminar.

Esa extracción popular la distingue del resto de las bailarinas de su generación.

Les dejo leer una nota de Clarín que explica mejor que yo su historia, y tres videos para que disfruten de su inconfundible estilo.

En Poema, por la orquesta de Francisco Canaro, con Javier Rodríguez:



En una milonga, también con Javier Rodríguez:



Y con Carlos Gavito (1942-2005), muy poco antes de que éste muriera. Carlos Gavito fue la personificación del tango milonguero y se destacaba por bailar los silencios y cuidar las pisadas más que los pasos en sí. Recorrió el mundo dictando clases. Se unió el elenco de Forever Tango. Ésta fue su última presentación, en La Viruta, estando ya enfermo de cáncer.

Alguna vez dijo: "Bailamos una soledad que tenemos dentro de nosotros y no la podemos ocupar con nada. Ese vacío al que le ponemos movimiento es el tango".

Miren cómo baila las pausas, entre paso y paso.
Y de ella, bueno... miren todo...
Empiezan bailando Pugliese y terminan con D'Arienzo:


.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por estos tres maravillosos videos...

Tanguillo dijo...

Ah, si. La gran diosa del tango. La mas sensual y versátil. La de mejores piernas, la de mejores pies. La que baila los complejos pasos de Paludi, y los silencios de Gabito. La que marcó el estilo de las milongueras de toda una generación.
Todo eso es Geraldine.
Y, maldita sea, yo todavía no pude bailar con ella.

Anónimo dijo...

No sé porqué... me encantò ese "Y, maldita sea, yo todavia no pude bailar con ella". Parece el titulo de una novela....

francisco dijo...

Tanguillo: Como siempre has sido breve y sustancioso.En mi caso la distancia y la edad me ponen en mi sitio pero en el tuyo debe ser un tormento tenerla tan cerca y no haber podido sentir su abrazo.Espero que cuando lo logres,un pedacito de tango los bailés por mi.El que persevera....

Michelle Aslanides dijo...

Milonguera, que es bailar las pausas? Perdon, soy muy ignorante... pero tus relatos me dan ganas de entender... y no se ni siquiera cuales son las pausas!!!!!
La verdad es que no debo entender mucho de tango porque esa chica me parece que baila como vos, igual de bien... besos
Michelle (la futura reina del tango... esperen que ya llego!)

Una Milonguera dijo...

Michelle, sos una divina, pero estoy a mil millones de años luz de acercarme a lo que puede llegar a ser vislumbrar lo que es bailar como Geraldine, y lo más probable es que jamás lo alcanzaré (y no me estoy rebajando: soy simplemente realista).

"Bailar las pausas" es una forma de decir que aun cuando hace una pausa, Gavito sigue con leves y casi imperceptibles movimiento del cuerpo, que hacen que no es que simplemente se queda inmóvil a la espera del paso siguiente. Es más, el paso para él casi se convierte en una simple excusa, lo importante es cómo se llega allí.
Algunos bailarines, cuando hacen una pausa, simplemente se detienen y esperan el tiempo siguiente para salir de nuevo. Él no. Él tiene una ondulación constante de todo su cuerpo que transmite a su compañera (y su compañera capta e interpreta, claro, se trata de Geraldine...).
Nuevamente, todo esto es prácticamente imperceptible. Pero enriquece de una manera increíble el baile.

patadura dijo...

Para mi Geraldina es la illustracion perfecta del papel de la mujer en el tango.

A menudo tenemos la impression que el hombre hace el baile.

La primera vez que vi a Javier y Geraldine fue en Paris en una milonga durante la filmacion de la pelicula "on n'est pas la pour être aimé". He pensado esta niña es muy hermosa y que ese tipo baile increíblemente bien...

Unos anos despues vi a Javier con otra pajera, aunque su tecnica fue siempre increible me parece que la la magia de su danza ha desaparecido... Entiende me no digo que su pajera baile mal, no baila muy bien pero no es el mismo.

A Mirar Javier con Geraldine pues sin Geraldine me da realamente cuento de la importancia de la mujer en el tango.

tanguera lunatica dijo...

Hola, alguien sabe si Geraldine estudio baile clasico o de otro tipo? La escuche diciendo en varios videos que a ella le esenaron a bailar tango los milongueros....pero levanta las piernas de una forma!!!!! que me queda la duda.....alguien tiene alguna informacion al respecto? Ultimamente estoy observando mucho a aquellas tangueras que han estudiado baile (clasico/contemporaneo) y a las milongueras de pista solamente. Las primeras estan comodas con el tango nuevo......pero es mejor tanguera aquella que estudio ballet?????? es una pregunta que me hago a mi misma.......

muchos abrazos milongueros!
tanguera lunatica

Milonguero viejo dijo...

MILONGA PARA GERALDINE
Se abren sombras al fin flojas,
la luz agranda la pista,
caminando suelta, lista,
se apronta Geraldine Rojas.
Le dice el Tango: ¿Bailás?
y un acorde en su cintura
mueve y juega su figura
desde el centro del compás.
La mano de la armonía
le pone marca en el talle,
y un temblor de cielo y calle,
en su espalda, la poesía.
Su pie se pone a girar,
ala de su pantorrilla,
y se quiebra en su rodilla
como si fuera a volar.
Bailando se le desnuda
una infinita pantera,
mezcla de milonga y fiera,
suave, cimbreante y aguda;
ambigua como la duda
en la inquietud de la espera.
Se convierte en sinfonía
de tangos hechos mujer
que quieren hacerse ver
en mistonga compañía.
La milonga se hace orilla
de pollera bien ceñida
y pica en pasos erguida
y se hace paisana y brilla
cuando su ritmo la manda,
la orienta, la pica y suelta
y la mete en otra vuelta
le sobrevuela una holanda,
le hace entrada, la concerta
y le hace una zarabanda.
¡Qué bien que bailás, morocha!
¡Qué sangre tan argentina
te inspira en sol, te derrocha
y te hace la bailarina!

Amílcar Luis Blanco te la dedica Geraldine

Anónimo dijo...

HOLA ..
TENGO GRAN ADMIRACION POR GERALDINE , LA SIGO DE HACE TIEMPO ..
SIN DUDA LA MEJOR BAILARINA .
ME GUSTARIA PODER UBICARLA PARA CONTRATACIONES , ALGUNA DIRECCION DE CORREO O RED SOCIAL . O CUALQUIER COSA EN DONDE PUEDA UBICARLA.
UNA GENIAAAAAAAAAAAAA

patyoazul dijo...

Estos tres videos me los sé de memoria, y no me canso de verlos, de ver la gracia, precisión y piernas mas largas en una misma mina...si, el lucimiento es de ella, total irrepetible, nadie como ella en brazos de él, justo de él. Un abrazo a los amantes del lunfardo y la milonga.