sábado, 21 de junio de 2008

Los códigos de la milonga

Algunos milongueros los conocen. Otros no tienen idea de su existencia y no les parece importar demasiado. Otros los conocen pero los ignoran: en la milonga existen códigos que se supone hay que respetar cuando uno pisa estos lugares que son algo así como antros sagrados.


Algunos son partidarios de que en la milonga haya que pagar derecho de piso. Yo no. Yo creo que si fuera el caso en todas las milongas, el tango habría desaparecido desde hace rato.


Pero me parece bien que algunos lugares conserven esas tradiciones un poco anticuadas, es más, me parece fantástico, y soy una defensora de la permanencia de esos códigos -a pesar de que no los practico- por una razón de conservación del pa
trimonio histórico.

Se podría comparar con la danza clásica. Alguna vez un amigo me preguntó por qué se seguían manteniendo compañías de danza clásica, con lo anticuado que es. Le respondí que la danza clásica es nuestro patrimonio cultural, que a nadie se le ocurriría hacer desaparecer las orquestas filarmónicas clásicas bajo pretexto de que ahora existe la música contemporánea.

Pues bien, en la milonga ocurre lo mismo. Me parece muy bien que existan milongas tradicionales en las que se conserven, alimenten, cuiden los códigos establecidos a principios de siglo, y que garanticen la perennidad de la tradición.

¿Cuáles son estos códigos?


Yo los dividiría en dos grupos: los de la pista y los de fuera de la pista.

Los códigos en la pista:

  • Se baila en sentido contrario a las agujas del reloj. Algún orden tiene que haber para que la gente no se choque...
  • Existen varios carriles/círculos, desde el más grande en el borde de la pista, hasta el más pequeño en el centro.
  • Los bailarines principiantes bailan en los círculos internos para no molestar la circulación de los que bailan mejor (o creen hacerlo)
  • No se debe pasar de un carril a otro. Si la pareja que está adelante no avanza, pues se espera. Uno no se tiene que meter en otro carril con el argumento de que ahí sí hay lugar, porque puede provocar accidentes (el tango es peligroso...)
  • No hay que encerrar a la pareja que está adelante. Hay que dejarle el espacio necesario para dar los pasos correctamente, y pensar que esa pareja que nos precede puede dar un paso hacia atrás, hacer un giro, etc.

En las milongas en las que se respetan a rajatablas estos códigos, no es infrecuente que se "corra" a un bailarín desobediente. Un codazo por aquí, otro empujoncito por allá, y el pobre infeliz queda fuera de la pista. No es de extrañarse que los jóvenes sean reticentes a pisar una milonga...

Pero tengo que reconocer que estos códigos en la pista son imprescindibles para que todos puedan bailar tranquilamente (sin golpes ni taconazos ni empujones), y me revienta cuando bailo con alguien que no los respeta.

Los códigos fuera de la pista (para sacar a bailar)

  • Mujeres, éste es un mundo machista, así que el que saca es el hombre.
  • Para eso, se usa la técnica del cabeceo: cuando un hombre quiere sacar a bailar a una mujer, realiza un leve cabeceo (miopes abstenerse) que significa: "¿Bailás?". La mujer tiene dos opciones:
    • quiere bailar con ese hombre: le devuelve el cabeceo, se levanta y se dirige hacia la pista, pero eso sí, no va al encuentro del hombre: es él el que se tiene que acercar hasta ella.
    • no quiere bailar con ese hombre: simplemente lo ignora, hace como que no lo vio, y sigue con la mirada dispersa por el salón.
      Esa técnica permite que el hombre no se coma el garrón de que todos vean que fue rechazado: el honor varonil está a salvo.
  • Durante el baile no se habla (y por favor, hombres, ¡tampoco se canta! Nada más desagradable que tener en el oído el eco desafinado del tango que estamos bailando cantado por nuestra pareja).
    En general se suelen pasar tandas de tres o cuatro tangos de una misma orquesta. Entre tango y tango es el momento de la conversación y/o el chamuyo ("¿Venís a menudo a bailar acá?", "Qué lindo que bailás, ¿con quién aprendiste?", "La pista está terrible, hoy, no?", "¿Cómo te llamás?", "¿Sos de acá?", etc. etc.).
    Aunque ojo, en general a las milongas se va a bailar, no (o no necesariamente) a levantarse a alguien. O sea que no está mal visto que una mujer se siente sola en una mesa a la espera de que la saquen a bailar.

    De hecho existe una milonga, Cachirulo, en la que las mujeres solas se sientan de un lado de la pista, y los hombres solos del otro, enfrentándose.
  • Luego del final de la tanda, marcada por una cortina que dura unos segundos, el caballero acompaña de vuelta a la dama a su mesa, por si se pierde en el camino, vio...
  • Si la dama está sentada en una mesa con un caballero, nadie la va a sacar a bailar: es propiedad privada. Salvo que el caballero baile con otras y que entonces esté claro que la pareja es tipo swinger.
  • Algunos dirán que la mujer también tiene un papel activo en eso de sacar a bailar: si ella quiere bailar con un hombre, puede mirarlo con insistencia hasta que éste entienda y la saque a bailar. Yo no estoy muy de acuerdo con esa interpretación: la propuesta final siempre la hace el hombre. O sea que la mujer, por más participación que pueda tener en el cabeceo, siempre tendrá un papel más pasivo que el hombre.

Como verán, yo no soy muy partidaria de esos códigos para sacar a bailar, y prefiero elegir milongas o prácticas donde ya no estén vigentes, o ya no de manera tan sistemática.

¿Por qué tienen que existir estos códigos, según sus defensores?

Primero y antes que nada, porque el tango es una actividad social. No es como una clase de body-combat o de spin
ning en la que vas sol@ y no te preocupás por lo que pasa alrededor. Tiene que haber una estructura que permita que nadie se sienta invadido por el otro.
En las milongas tradicionales, primero se mira, hay que esperar a que la gente se acerque a uno, pagar un derecho de piso. A veces, esto significa no bailar en toda la noche.

Con el cabeceo se evitan situaciones incómodas: el hombre evita el desaire de que le digan que "no" delante de todos (todo se hace muy discretamente, sólo se enteran el hombre y la mujer). La mujer evita que la vengan a sacar directamente, lo cual puede provocar situaciones muy tensas si ella no tiene ganas de bailar con esa persona: decir que "no" puede ser percibido como una agresión. Además, algunas mujeres no se atreven a decir que no, se sienten obligadas y terminan bailando con hombres con los cuales no tenían ganas de bailar: feo feo.

Ahora, todo esto funciona en un ambiente algo antiguo en que "las mujeres no se atreven", "los hombres tienen que salvar su honor", "las mujeres no sacan y esperan a que alguien las mire", etc.

Yo soy de una generación en la que el honor del hombre pasa por otro lado, las mujeres pueden sacar directamente a bailar (y a muchos hombres eso les encanta), y nadie se siente ofendido por esas cosas. Por supuesto, voy a tener ciertos cuidados: si veo a una pareja sentada en una mesa, no voy a ir a sacar al hombre, por miedo a interrumpir algo. Esperaré a que ella vaya a bailar con otro, o me olvidaré de bailar con él.

Eso sí: ya que soy de las mujeres que sacan a bailar, yo también me tengo que comer el garrón de que me digan que "no" sin ofenderme. Es el precio a pagar por mi libertad...

Y ustedes, ¿qué piensan de estos códigos?

Segunda foto extraida del documental Milonga, el abrazo del tango, de Mafalda Trotta y Federico Ferrario

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Milonguera! vuelvo para ver tus novedades,y tratar de descubrir alguna pista, que por fin, me lleve a disfrutar de tus abrazos.
Muy bueno el hecho de que propongas hablar de los codigos de milonga, sobre todo por el hecho de saber que sos asidua concurrente a La Viru, confío en vos para acerlos conocer y difundir allá, sin decir con esto, que los chicos de la viru, no se preocupan por enseñarlos, nada mas erroneo, pero todo esfuerzo por machacarlos, creo yo, siempre es vienvenido.
Me permito acerte un par de aportes mas para estos códigos.
En la pista, si bién no se debe pasar a la pareja de adelante, siempre es primordial mantener el orden y circularidad del baile, y en determinadas ocasiones, es casi obligadamente necesario adelantar a una pareja, ya sea por no conocer ellos los códigos referidos al nivel de baile de cada uno y el lugar en la pista que le corresponde, o bién no les dan la mas mínima importancia y les importa un comino el resto de las parejas, entreteniendose ellos en hacer su propio show( si.si.. sabemos q muchos nóveles profesores usan la pista como vitrina, sobre todo LA VIRU) entoces, si se debe adelantar a esa pareja, SIEMPRE es por el lado izquierdo del Hombre, o sea por el lado interno de la pista, ya que el lado externo de la pista es el lado ciego para el hombre,viendose su visión disminuida por la cabeza de la mujer. Es por esto también que el sentido de giro es el inverso a las agujas del reloj, o sea asia la izquierda, para el lado que el hombre tiene favorezida su visión para guiar en el baile a la mujer.
El otro tema, es que no solo en Cachirulo las mujeres y los hombres solos, se sientan en lugares separados y enfrentados, pasa en la mayoría de las milonas tradicionales, y ademas no se sientan, sinó son los oganizadores los que los ubican para asi poder favorecer el cabezeo.
Te mando un beso, y sigo a la espera de poder encontrar la menera de disfrutar tu abrazo...

Diego dijo...

Hola Milonguera, acabo de descubrir tu blog y la verdad que me está gustando bastante. Me voy a hacer un tiempo para ir poniéndome al día.
Con respecto a los códigos, yo me declaro partidario del cabeceo (no a rajatabla, pero partidario al fin). Considero que su principal ventaja, más allá de ahorrar papelones e incomodidades, es que garantiza que los dos están interesados en bailar con el otro en ese momento, y no que la mujer sale sólo por no decir que no. A los hombres (por lo menos a mi) tampoco nos interesa bailar con alguien que no quiera bailar con uno, siempre es preferible que sea el resultado de una elección mutua.
Saludos,
Diego.

fzimmer dijo...

Que significa 'garrón' por favor. No lo encontro en mi diccinario. Gracias.

Una Milonguera dijo...

En este caso preciso, "garrón", una palabra del lunfardo, se refiere a una situación molesta, exasperante.

fzimmer dijo...

Gracias. Entoces, ¿donde puedo ganar un diccionario aleman-lunfardo? ;-)

fzimmer dijo...

Gracias ¿donde puedo ganar un diccionario aleman-lunfardo? ;-)

Una Milonguera dijo...

Jaja, alemán-lunfardo, no sé, pero en la web hay algunos español-lunfardo que te pueden servir, si sabés algo de español.
Pronto haré una entrada sobre eso, creo.

Anónimo dijo...

Wow . wow y re wow.
Y pensar que sin saber los codigos he comenzado a acechar las milongas ultimamente en mi decision por practicar mas y mas.
Yo aun no se muy bien los pasos solo lo basico y el ocho.
Me importa un bledo y saco a bailar a quien sea. Quizas me salga una pista mala y otra no, pero al diablo yo quiero aprender, y se aprende errando.

Es muy importante leer los codigos, he estado metiendome por todos los carriles y a la hora de sacar cabezeo y me acerco tb, me he comido algunos " No" pero y??
para cuando tenga cierto nivel de danza. Ahi me preocupare por mi supuesto honor.

Igualmente reforzare mi apredizaje con clases especiales calculo en unos 6 meses estare dominando lo suficiente como para no enfurecer alguna dulce dama. ya veran.

Anónimo dijo...

hola, excelente blog!!!

recomiendo leer tambien la descricion de milonga de este lugar:

http://blogs.lanacion.com.ar/sexo/de-milonga/sexo-en-la-milonga/

saludos

Una Milonguera dijo...

Tengo una entrada muy parecida a esta que todavia no publiqué! Muy interesante el enlace.

Anónimo dijo...

Güau! Lo que haces escribiendo todo esto es increible. ¡Gracias!